CULTO A LAS SOMBRAS I: ¡Jinetes del averno en el ritual de las tinieblas!

Culto a las sombras en su primera revelación, muestra todo su poder iniciando con la presentación de los primeros jinetes de la oscuridad THERE`S NO SAVIOR; post black metal que se manifiesta con temas como “Wrath, Void”. Verdadera expresión de percusión perversa, sádica y desgarradora, dominio total en cabeza de Sebastián Muñoz. Luego en “Abismo” y “Regret”, exponen gran riqueza de sincretismo entre guitarra y bajo, cuerdas fuertes, extremas que deleitan por su sagacidad, delicadez de cadencias sombrías que emergen a los asistentes en una retórica clara. Posteriormente los aliados del abismo y la nada continúan con “Delusion” donde Nicolas Roa, con su gama de tonalidad dolorosa hace realidad “el que arda todo” haciendo este sacrílego momento de sonidos, creación y denso goce. Además, THERE`S NO SAVIOR da muestra de su EP “Conflagration" dejando a todos atónitos, dando pie a que el comienzo en la noche de culto exista.

El segundo jinete de atmósfera oscura; candente de profundo sufrimiento y lleno de mágicas melodías en la niebla. URANTIA, Post-Black Metal/Blackgaze; saturando con sinfonías oscuras, llenó el escenario seduciendo al público con temas de su álbum debut VERMIS. Altschmerz con su guitarra y coros enaltecen la sombra de la agonía, llamando a celebrar con riff pesados mientras que Rὒhel, ensambla su instrumento hacia el tártaro de lo invisible. Sus tocadas chocan coincidiendo en una sola; Smog en el bajo hace que esto se agudice y transportando junto a S, en la percusión enérgica y constante a los que estaban embelesados a seguir con el culto. ¡Qué noche…! Pavor liderando las voces con ecos largos y agudos, da congruencia a la expresión de locura y confusión; conduciendo al pecado de disonancias emocionales, acompañados de detalles que expresan la naturaleza gélida en sus cuellos y puesta en escena de aquel insaciable momento.

Posteriormente cabalgando desbocado con toda su soberbia, el tercer jinete surge entre las sombras. THEURGIA en esta penumbra de total culto a los sonidos extremos, aparece con temas tan seductores y oníricos que sus rostros en tonalidades de rojo, negro y blanco se articulan con sus  asonancias donde la invitación conlleva al miedo de seguir complacidos con tal brutalidad de conjuros que aparecen en vaivén como  Transformation, provocando vibraciones cerebrales entre baterías contundentes a cargo de Naberius y lamentos profundos provenientes de la voz e instrumento de Daemonae, así como ritmos maléficos que atan la escucha en  Mea Spirito in Opium y  ILV, que imprimen una basta solidez. Poderío en toda su esencia donde se funden la nota octava, grave del bajo por Nox I y la compañía inquebrantable de visitantes como MRMGM en los hilos del dominio métrico y sonoro de la guitarra.

Ingresando a las puertas del infierno un sonido extremese el alma del ser… ¡truena incansable! NOSFERATU, jinete que ya en tarima, llega a arrasar con las almas perdidas entre purgatorio e infierno, con toda su trayectoria en el mundo de los muertos  inicia -Horn revelation, tema en que las vibraciones vocales de Andrés Eslava transmiten la crueldad prodigiosa del culto, pronto   Bloodstorm, acontece colmado de arpegios realizados por Germán Arias  que inmediatamente son entrelazados con Steve Acosta en el bajo, suministrando un espectáculo de danza maléfica entre el brillo y la sombra de notas orquestadas . Over the veil, suministra junto a Dark passage to Vampire ecos espectrales a cargo de Esteban Souza, que, ligado con sus cómplices de sonoros ambientes, hacen elevar el espíritu de cada asistente en el lugar.

Y continuando por el camino del dolor, la gracia y el placer del averno SOMBERSPAWN, jinete brío que debuta al descender sobre las tablas, cobijando las almas perdidas en su interior con sonidos lúgubres y espantosos que provocan goce; parte su camino con el tema Acrimonious, donde Luciano Valencia recrea una atmosfera con rudas frecuencias nacientes de su fonética, experiencia expresada en cada instante del rito. Luego Unfading Glory; tema que reúne la elocuencia de distorsiones fluyentes, agiles y certeras de cuerdas por Miguel Jiménez.  Revenant, revela el golpe brillante, suspendido entre los toms y el bombo, una máquina a cargo de Enzo Martínez. King Death, entreteje incesantes claves entre avenencias formadas por trastes de Sebastián Posso, acompañado por el bajo rítmico y potente de Camilo García en las euritmias finas de sus filamentos. Largo camino que este jinete citaba para su recorrer, fue recibido como hermano y batallante, un gran expositor en esta dimensión de lo que perpetua y atañe a las sombras, bienvenido y larga existencia.

El oscuro reúne finalmente a uno de sus fieles en el escenario TEMPLA IN CINERE; jinete que cierra el manto de la oscuridad con temas contenidos en “Aeternum Odium Doctrinali”. Pronto se apoderan del éter abismal, entre sus tinieblas de juegos creativos, compactos y crecientes de percusión a cargo de JeanHates. Además de las guitarras que chillaban álgidas y penetrantes en cada suceso pecaminoso de placer impío, grata ejecución por Andrés Zamudio y Sebastián Rodríguez. En “Asimetría” encajaba la gravites de secuencias lideradas por Jonathan Castillo en el bajo acompañada de la energía de su voz. Así mismo “Convicción” exhibe la ostentosa vociferación de James Rey, quien rasga, entona y fluye entre las tinieblas para cubrir plácidamente las mentes de los náufragos de la fe. TEMPLA adorna el reino del culto, cubriendo de equilibrio a los individuos errantes; para que finalmente las tinieblas fueran el paraíso de los refugiados, atraídos por este magno evento que para ese instante llegaba a su fin.

Redacción y fotografía: Silvia Johanna Gutiérrez