ANGRA: destello de melodías a través de sus guitarras y raíces

Esta banda brasilera llena de matices armónicos y consagrada por su experiencia y calidez acompañó el aniversario número 25 del Festival Rock al Parque.

Para nadie es un secreto que los invitados internacionales en su mayoría del género más pesado en este caso metal, son gigantes de camino, ya que son agrupaciones consolidadas a finales de los ochenta o inicios de los noventa. Este es el caso de ANGRA, que nace en el año 1991 y fue una de las grandiosas en asistir a la gala de inicio, la primera noche de celebración del festival.

La agrupación lleva a cuestas varios éxitos provenientes de sus galantes músicos, sus composiciones y el trabajo reflejado en siete álbumes; en definitiva, era de las más esperadas por los asistentes del Escenario Plaza para formar partida de una de las más grandes fiestas rockeras y diversas del 2019.

La oscuridad se extendió en la plaza mientras la espera por la emblemática banda de power metal llegaba a su fin. El brillo de las luces anunció la gran entrada: Ingresó entonces a escena Fabio Lione con su esencia de total ‘león’, rugiendo con su mágica tonalidad vocal temas como ‘Travelers of Time’, ‘Waiting Silence’, ‘Black Window´s Web’ ‘Nothing to Say’, canciones coreadas por el público a todo lo que alcanzaba su caja torácica y afinación. Sin embargo, muchos coincidían en que deseaban más de su repertorio tradicional, más de los más sonado en su trayectoria. Poco a poco ANGRA manifestaba la ostentosidad de toda su esencia con sus mezclas que integran en sus composiciones sonidos auténticos cariocas, guitarras super elaboradas y abundante majestuosidad.

Video: Hummingbird Press archivo (YouTube)

El brillo de los brasileros fue intenso, los sonidos generados por las guitarras generaron evocaciones y energías que se veían expresadas en pogos y en la ocupación de toda la plaza, personas que nunca se habían visto hasta ese día, saltaban y jugaban entre ritmos clásicos y melódicos inigualables de ANGRA.

Carry On, Time’, fue una sorpresa para todos, momento anhelado por la nostalgia y admiración hacia Andrea Matos, quien recientemente abandonó esta vida terrenal. Este tema fue el cierre de el grupo, recordando a un excelente cantante, amigo y humano que logró y llenó de fuerza la contemplación del arte en la música. A este instante se sumaron dos colombianos, el cantante Andrés Arce y el guitarrista Andrés Álvarez, quienes fueron invitados por la banda y mostraron su temple en este homenaje.

Rafael Bittencourt, su músico fundador, mencionaba posteriormente al toque, que las bandas deben trabajar en equipo, con la composición de todos, para crear un todo original. Al verlos en acción, se observa que su discurso es certero en cuanto a que son una agrupación completa, única, que toman armonías de su cultura y que por todo ello siguen vigentes, imponentes y admirados.

Excelentes músicos, muy acordes para esta celebración veinticinco que botó la casa por la ventana, pero que debe replantear por opinión de muchos, la manera de acertar  en la calidad del sonido, ya que esto afectó parte de la presentación de esta emblemática leyenda suramericana.

 Fotografía: Sergio Garzón

Silvia Johanna Gutiérrez

Hummingbird Press