Todo está dividido… lo único que queda es la música, las artes: JUANES en ROCK AL PARQUE.

Foto: Sergio Garzón

Así se expresó este músico ante una multititudinaria audiencia en el parque Simón Bolívar.

Hace exactamente una semana tuvo lugar el show del artista por primera vez en este festival gratuito que cumplió ya sus 25 años, obedeciendo a una deuda y apuesta emocional costosa que le valió momentos de olvido al interpretar  algunas letras y acordes, que admitió de manera anecdótica con total naturalidad.

El ruido de reacciones y comentarios en redes a favor y en contra no se hizo esperar. De hecho, la participación del colombiano como invitado al festival generó controversia desde su anuncio. Sin embargo, no es secreto que la apertura del festival a propuestas  musicales alejadas de la línea ortodoxa  del sonido rock y metal ha sido la marca distintiva durante los últimos años.

Si hablamos de purismos rockeros, podríamos analizar que agrupaciones como ATERCIOPELADOS, que han girado hacia sonoridades electrónicas, psicodélicas y experimentales en muchos de sus trabajos, ya han participado en numerosas versiones de este certamen sin queja de los asistentes.

Esta versión contó con invitados como Silverio, Pedrina o los reconocidos CURUPIRA, así como figuras del rock latino como el reconocido Fito Páez. Y en ningún momento se observó una rasgadura de vestiduras tan dramática y exagerada como la que se dio por la participación de JUANES en esta edición.

Un artista experimentado de 46 años, oriundo de la ciudad de Medellín que fácilmente llena un Vive Latino o un Lollapalooza, ¿por qué no podría llegar a la tarima de este fest en el Simón Bolivar? ¿Quién se adjudica autoridad para decirle al artista dónde debe actuar? ¿quién toma la palabra para decidir su repertorio, qué incluir, qué no y a quién versionear, qué instrumentos, qué solos o qué riffs? ¿o es el cobro de un resentimiento recalentado por el peso de su historia con EKHYMOSIS?

Particularmente llegué a pensar que se le estaba haciendo tarde a JUANES por participar en este certamen.  No obstante, el “tarde” llegó para marcar, y tanto el sensacionalismo como la sanción moral de metaleros recalcitrantes fueron sonoros, mas no contundentes.

Interpretó las canciones más representativas de su repertorio como ’La Camisa Negra’, con éxitos millonarios en ventas a nivel mundial. Pero los momentos interesantes vendrían luego: En esta ocasión, el guitarrista y vocalista se dio el lujo de interpretar  su versión de ‘Cuando Pase el Temblor’ con Zeta Bosio como invitado. No es la primera vez pese a ello que toca con un ex Soda Stereo, pues ya había repetido la hazaña en Lollapalooza Chile con el baterista Charly Alberti en marzo de este año.

Por otro lado, puso a Fonseca en la tarima de Rock al Parque, algo un tanto extraño para mí, pero en definitiva parte de las sopresas y giros de la noche. Curiosamente este intérprete fue telonero de JUANES en uno de los primeros shows del antioqueño en el 2003, con un lleno total del Estadio El Campín, por la época en que portaba la bandera de Colombia en su guitarra. Si, el ya venía llenando estadios desde hace años en eventos pagos.

También se le vio junto a Andrés Cepeda, a quién ya se la había visto recientemente con su antiguo grupo POLIGAMIA en otro evento de artistas nacionales como fue el Festival Día de Rock Colombia. Tampoco dejó por fuera sus momentos de nostalgia con EKHYMOSIS interpretando ‘La Tierra’ y ‘Solo’

Vendría finalmente un cierre inesperado con  la impresionante puesta en escena, versioneando  a  METALLICA. Con un sonido soberbio y efectos de  fuego, dio cátedra en conciertos de alto nivel. Para la versión de ‘Seek and Destroy’  vimos a JUANES convertido en el metalero Juan Esteban Aristizábal.  Mientras portaba una guitarra Flying V, los gestos de su rostro y actitud se transformaron por completo durante 9 minutos.  Un vaivén entre la timidez y  los nervios, sacándose  la espina de tocar lo que le dio la gana esa noche. Ya había anticipado lo que sucedería en la rueda de prensa previa al show, en la que afirmaba que iba a ir "con toda”. Vimos como su ADN metalero se apoderó del escenario, haciendo un homenaje a sus orígenes, a su banda favorita, a su guitarrista predilecto y al álbum que le marcó una época la cual recuerda con cariño y respeto.

Los ataques y críticas incisivas fueron saldados por un apabullante cierre ante 150.000 personas que terminaron en pogos improvisados a lo largo y ancho del Escenario Plaza. Como hecho curioso, JUANES tan solo cobró 1 dólar por los derechos de transmisión para T.V. a través de Canal Capital. Pero...¿qué tal el pago por los derechos de interpretar una canción de METALLICA?

Para asumir la crítica con altura hay que tener piel de cocodrilo y bastante profesionalismo. Así lo demostró JUANES con camisa negra puesta y aún con sangre de metalero corriendo por sus venas, admirando tanto a SODOM, junto a los Big Teutonic 4, como al álbum "Reign in Blood" de SLAYER. Después de todo “porque negra tiene el alma” y tal vez sea la primera de futuras participaciones en el reconocido festival bogotano.

Rocío Acosta

Hummingbird Press