La excelencia, virtuosismo y humanidad dadas en una noche con RATA BLANCA Y TITÁN

La noche inicia llena de colores patrios,  TITÁN  se presenta en el escenario,  se escucha la ovación del público dando la bienvenida,  cada tema con los que vienen es la construcción de una trayectoria que hizo la base para ese gran monstruo que fue KRAKEN en la década del 90, el Royal se encuentra completamente lleno, las personas esperan con ansías escuchar a la agrupación, varios de los asistentes sólo han oído rumores de su sonido y sus presentaciones, pero realmente nunca los han visto, por otro lado también se oyen a los que dicen: “ esperen, vale la pena, se sorprenderán”, comentarios y susurros se acercaban a lo largo del teatro hasta que encienden las luces,  instante de curiosidad para todos los que deseaban ver y escuchar la primera banda  de la noche.

TITÁN da sus primeros tonos con el tema “Hijos del Sur”, en la pantalla del teatro se observan frases de su lírica, la cual es coreada por la mayoría de los asistentes, “quiero gritar latino soy…”,  aparece en los rostros de los presentes la nostalgia, mezclada con alegría, y asombro, el ambiente se vuelve uno, siguen con temas pertenecientes al KRAKEN I, II,III y IV, podría afirmarse que son los más recordados, los que continúan perpetuos en las mentes de los colombianos y extranjeros que han seguido  a KRAKEN de  esa época y por qué no de los que conocieron su leyenda ahora y se volvieron fans actualmente,  esos temas  tarareados por sus hermanos mayores, tíos, padres ,abuelos o personas de su cotidianidad.

 

TITÁN deja atónitos con su seguridad en el escenario, su marcada experiencia, su sonido definitivo, es así como prosiguen con “Rostros Ocultos” tema en donde Pedro Pablo acompañado a sus espaldas por una fotografía al parecer de un ensayo, en momentos vividos del año “85… hasta los 90”,  se veían todos los del grupo, por lo que él aprovecho para exponer a cada uno de ellos junto a sus talentos, Hugo Restrepo (guitarra), Jorge Atehortúa (bajo), Gonzalo Vásquez (batería), Jaime Ochoa (teclados de esa época) y no podía faltar su líder dice:, “el escritor y poeta Elkin Ramírez” , luego tocan antes, después, ahora “Camino a la Montaña Negra” , “Lenguaje de mi Piel”, esta canción se convierte en himno de ensueño, en uno de los espacios más fuertes para el público.

 

Todos agradecían el show, que coreaban a todo lo que les daba la voz, las personas ondeaban las palabras con felicidad para después degustar entre los temas finales; “Vestido de Cristal”, “Escudo y Espada” y “Muere Libre”.

La oscuridad del Royal anuncia, la pronta irradiación de virtuosismo, historia y distinción de los más grandes iconos del hard rock y heavy metal latinoamericano, RATA BLANCA, quienes aparecen en las tablas del Royal, derrochando el poder de su existencia y retomando la admiración de su gente.

Su primer tema “Tormenta Eléctrica”, es literal lo que promueve, una conexión mágica entre ellos y quienes los esperan.

 

Ya abierto el telón, aparecen éxitos de la banda que expresan con sus movimientos, ritmos y acercamientos en el acto fino de su plenitud  musical como lo son: “Los Chicos quieren Rock”, “Sólo para Amarte”,El Circulo de Fuego”, hasta este momento el comienzo no forja queja alguna. De pronto suena  “Talismán”, “Ella” y “Aún estas en mis sueños”,  temas apreciados por su valor emocional, e intencional en la vida de sus fans, quienes manifestaban en varias expresiones su  entrega,  mediante entonaciones, gritos y algarabía en el recinto.

RATA BLANCA sigue este galante acto, con canciones como “Endorfina”, “Tan lejos de aquel sueño” y “Volviendo a Casa”, provocando mayor derroche de energía en las almas de los presentes, algo que inquieta a Walter Giardino quien menciona “ustedes no dejan que haya... o uno este triste, gracias” comentario que reafirma la trágica noticia difundida acerca de su madre, quien se encontraba delicada de salud y poco antes de iniciar la presentación en el teatro fallece. Es increíble el nivel de profesionalismo, entrega y compromiso con la banda y con los asistentes de Walter, en esta situación tan compleja para cualquier ser, con una pausa muy corta, desapercibida, Walter como un ave fénix experimenta todo su poderío entre cuerdas y notas haciendo un collage de las más notables armonías del rock pesado en el mundo, “Pretty Woman” de Roy Orbison, Sweet Child O’ Mine- Guns N’ Roses, “Enter Sadman” -Metallica, “Smoke on the Water” – “Deep Purple , “Jump” - Van Halen y “Highway to hell” de AC DC, temas acompañados por la banda pero dirigidos por la majestuosidad de su guitarra.

Es impresionante como sus altos, bajos y congruentes tonos embelesan los sentidos más profundos, es evidente su ejecución pulcra y notoria, Giardino hechiza al auditorio desde el principio con su freestyle, solos y ahora collage  de ritmos que manifiesta en RATA BLANCA.

Ya extasiados a más no poder, con la intensidad arriba, también por culpa de la voz líder, Adrián Barilari, quien, con su empatía y melodiosa voz, dirige el evento haciendo que todos en el Royal, coreen canciones y salten de un lado a otro. Barilari, expresa su gratitud por el acompañamiento de los capitalinos y los colombianos a lo largo de la vida de RATA BLANCA, menciona que no seria posible lo que se vive, si no fuera por ellos.

 

Ver a RATA BLANCA en vivo, aclara el porque tienen tantos seguidores, qué causa que persistan y no se difuminen en el tiempo. Es observar que son fuertes, compactos, que lo que tienen lo forjaron mediante compromiso, dedicación y un profundo amor por lo que hacen en su existencia. Su carrera musical, es reconocida, sus shows son asediados, sus composiciones reverenciadas y atemporales.

Continuando en el evento, para ese instante el público pedía más, no se cansaba de estar de pie y tener su espacio personal redimido a la nada, antes solicitaban que entre su repertorio tocarán "Haz tu jugada" , "Días duros" , así como "Preludio obsesivo" y "Otoño medieval" , pero el tiempo ya no alcanzaba y RATA BLANCA lo había dado todo en el escenario, por lo que siguieron  con su trazado en la play list, temas como “Guerrero del Arcoíris”, “Mujer Amante” y “La Leyenda del Hada y el Mago” clásicos imperdibles y reconocidos en la historia del metal a nivel mundial, ya se daban las tonalidades para el fin de esa noche, delineada por la gala, caballerosidad y el deleite.

Sin embargo la noche no acabo ahí, en la despedida, faltaba desnudar más el espíritu, mientras los músicos dejaban sus instrumentos y se preparaban para dar la venia, en la pantalla del teatro aparecía la imagen de la progenitora de Walter Giardino con una pequeña oración en la parte inferior que decía: “Gracias mamá”, lo anterior acompañado con el fondo armonioso del tema: “Mamma” del álbum “La Llave de la Puerta Secreta”, hecho que originó un choque de emociones.

Ante la innegable situación, Walter con sus gafas oscuras no pudo contenerse, a lo que el público reaccionó enviándole un mensaje de apoyo: “fuerza, estamos contigo”, sin contar con que brotarían lagrimas que corrían por doquier en las mejillas de hombres y mujeres impávidos ante este doloroso momento, expresión basta de humanidad que pasaba de la felicidad al dolor. Luego los músicos se abrazan aturdidos en buscan de Giardino para suministrar su afecto mediante un abrazo, una mano, o una mirada. Finalmente se encuentran y se funden en un gran abrazo, para concluir despidiéndose de Bogotá por esta fecha, en esta gira memorable con estos extraordinarios mortales de odas 

 

Fotografía: Sergio Garzón

Johanna Gutiérrez

Hummingbird Press