RAMMSTEIN: Su reino de polémica puede durar mil años

Rammstein, teutones hasta el sistema nervioso de su inspiración y viejos combativos en el arte de la provocación, regresaron los últimos días después de una década sin mostrar música nueva. Si su deseo era "romper el hielo" ante una opinión pública amedrentada por la norma mundial de "portarse bien", ser "políticamente correcto" y adoctrinarse en la excesiva precaución viral de no ofender a nadie bajo el temor de arder en el infierno del escarnio público o el bloqueo interactivo, pues prácticamente lo hicieron añicos con ‘Deutschland’, un panorama simpático de cómo el grupo de Till Lindemann ve parte de la historia oscura de su país, en apartes más negra que la Peste Bubónica, famosa por asolar el Viejo Continente durante el siglo XVI.

Como en toda narración del pasado, las naciones se han elevado desde sus bases a punta de capítulos más o menos vergonzosos, según hacia qué parte de la línea temporal queramos apuntar el dedo. Los germanos de cualquier forma no escapan al paradigma, circunstancia ilustrada en el nuevo sencillo del grupo. Los fieles adeptos a su rock industrial desde lo visual, saben muy bien que con frecuencia difícilmente hallan en sus videos bostezos perezosos. No obstante y queriendo aventajar de un solo golpe lo construido en otros escenarios, Rammstein describe desnuda y descarnadamente no solo un territorio europeo, sino una serie de hechos que han marcado una versión de su lugar en el mundo, levantando en consecuencia ampollas de la moral alrededor del globo terráqueo (con declaraciones fuertes de organizaciones y toda la parafernalia mediática que conlleva el asunto) apenas sin terminar la primera semana de su lanzamiento en YouTube.

Alusiones sin anestesia al abuso de poder, el uso de la violencia como lengua materna y el éxtasis de lo corrupto se saltan eléctricamente centuria tras centuria en algo más de los nueve minutos que dura el clip. Como todo lo que capta la atención de ipso facto para quien consume información desde computadores, teléfonos inteligentes (más inteligentes que sus usuarios a veces) o desde el armatoste que sea, su contenido ya empieza a ser blanco de apreciaciones, controversias y análisis por doquier. Obviamente, desde la secuencia misma de los acontecimientos, atravesando la personalidad indomable de los personajes, hasta llegar a la actuación "todopoderosa" de los músicos y a pesar de ya constituir marca registrada en su videografía, el conjunto sigue rompiendo silencios donde se lo propone pero partiendo de una idea enfadadamente madura, con un fondo intenso y un trabajo made in Germany de su director Specter Berlin, destacado por captar en sus obras el temperamento de sus raíces hacia variadas gradaciones de la modernidad como el hip hop o los lujosos automóviles. ¿Todavía están leyendo? ¡Vayan a darle play!

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Joel Cruz

Hummingbird Press