Descomponiendo la luz musical: PINK FLOYD

Lejos, lo más distantes posible de las razones por las cuales hoy por hoy Roger Waters es noticia en el lenguaje rockero, es imposible pasar por alto 45 años desde que el icónico "DARK SIDE OF THE MOON" de Pink Floyd reveló su prisma sonoro sobre la historia musical y en consecuencia, alcanzando ventas promedio de un millón de ejemplares por año desde su salida, mientras estuvo casi veinte liderando los listados del mainstream. Del ingenio de Alan Parsons en su producción junto al equipo de ensueño con el que contaron los ingleses hacia inicios de los años setenta existe un centenar de detalles que se han mencionado, unos con mayor frecuencia de otros: Invitado indispensable a la hora de hablar sobre rock progresivo, psicodélico y esquisito hasta la saciedad, su nivel de virtuosismo ha inspirado ferozmente estilos como el reggae, el trip hop, la música alternativa o el metal (así es, se mencionando el homenaje que hizo Dream Theater en su nombre). El caos de sus letras, su misma complejidad en general, junto a su último gran acto como álbum de masas, antes que sonidos menos elaborados (como el punk y el género disco) se tomaran por asalto la radio, invadiendo de paso a la industria a otras preferencias del público, lo han hecho éxito, pieza maestra por encima de las modas o las múltiples situaciones que el mundo ha sufrido a la par de su importancia indiscutida.

Foto: The Awesome Daily

Joel Cruz

Hummingbird Press