Así pasamos la noche con PRIMUS y su Ambushing the Storm Tour en Colombia

“No vas a ver a Primus para ver qué tipo de ropa nueva estoy usando o cuál es mi nuevo peinado. Vas a ver a Primus por la experiencia musical y la experiencia visual.  Es lo que pienso, de todos modos. ¡Quizá me equivoque!”

“Nunca pienso en el ritmo frente a la melodía; siempre he tocado con lo que está en mi cabeza.”

Les Claypool

El pasado 22 de enero en Bogotá contamos con el gran honor de recibir a una de las mejores agrupaciones de rock /funk psicodélico, y fue en efecto la primera vez que compartieron con el público capitalino. La audiencia, que a las 8:15 ya estaba ansiosa por ver a una de sus agrupaciones predilectas, durante todo el concierto cantó al unísono sus canciones favoritas, saltó y aclamó toda la destreza musical de Primus en escena.

El concierto se destacó por esa característica típica de la banda que es ser extraño y estrafalario en vivo (incluso Les Claypool ha iniciado conciertos diciendo que ellos mismos apestan, cuando en realidad el público los ovaciona).  Pudimos ver en el escenario la cabeza de un cebo de plástico colgada en un micrófono mientras Claypool hablaba en él por momentos; él mismo durante tres temas usaba una máscara de cerdo mientras tocaba el contrabajo (evidentemente personalizado), haciendo ruidos y distorsiones características con su arco. La música la acompañaban videos e imágenes que se movían al ritmo de las interpretaciones, muchas de ellas singulares: Elefantes de colores en trampolines, vaqueros en primer plano con sonrisas largas, un gran porcino tocando un contrabajo junto a todo un grupo de cirqueros…incluso para el interludio, tenían preparados tres episodios de Popeye el Marino para distraer a su público, algo en verdad muy poco común. 

Parte de esa singularidad y rareza la encontramos en varias de las canciones que pudimos escuchar:  ‘Those Damned Blue-Collar Tweekers’, ‘Mr. Krinkle’, ‘Too Many Puppies’ o ‘My Name Is Mud’, que nos recordaron su manera de componer. ¿De qué se tratan?  De capataces, sindicatos y obreros drogadictos, perritos con armas, perritos entrenados por humanos, o de alguien llamado barro lleno de ego que entierra a sus muertos, lo que nos muestra que Primus compone cosas nuevas según la inspiración que tengan de la absurdidad de su entorno, y que no debe ser algo lógico.  De su último trabajo “The Desaturating Seven” (2017), pudimos disfrutar de ‘The Storm’ y de ‘The Seven’, las dos con interpretaciones profundas de parte de Les Claypool, Larry LaLonde y Tim Alexander.

Pudimos observar a Les rasgando su bajo, haciéndolo sonar en ocasiones más fuerte, luego más rápidas, acompañaba a la guitarra como en un juego de “pregunta y responde”. Luego grababa sonidos de su bajo, para mantenerlos o distorsionarlos y seguir con notas diferentes. LaLonde podía tener solos de más de 5 minutos, podía ir de una melodía suave tipo blues a una estridente melodía tipo heavy metal, podía pasar de un ritmo muy rock americano a un estilo más electrónico gracias a los efectos que lograba Les, todo sin dejar atrás la destreza de Tim que acompañaba perfectamente la diversidad de la banda. Aquellos sonidos constantes, progresivos, diferentes y hasta excéntricos fueron los que nos acompañaron por casi tres horas, horas de guitarras profundas, de un bajo manejado con destreza incomparable y con estilo singular, y una batería armoniosa. Creo que para todo el público será difícil olvidar la primera vez de Primus en Colombia.

Fotos: Sergio Garzón

Angelos

Hummingbird Press