Tristemente hermoso: Cuando ETHEREAL trajo la melancolía al metal

Ethereal 1998 (tomado de video disponible en YouTube y propiedad de Canal Capital)

"Somos un país donde la cultura visual es un lujo. En esos días apenas se podía ahorrar para los instrumentos. De hecho en 1997 cuando salimos con Ethereal eso fue lo que revolucionó en parte, que teníamos mejor visual"

Jon Cadena

Las primeras entregas del Festival Rock al Parque fueron vitrina masiva para varias agrupaciones principalmente de Bogotá, que estaban llevando a cabo expresiones musicales claramente tomadas del exterior. El metal citadino se hallaba en una etapa primigenia, las agrupaciones en su mayoría se apropiaban de lo que en Norteamérica y Europa se había creado algunos años antes; en proporción de qué tan preparados estuvieran sus músicos y su nivel de conociento acerca de lo que sucedía lejos de nuestras fronteras para la fecha, algunos de ellos realizaron para la segunda mitad de los noventa sus primeras grabaciones con cierto nivel profesional, acercándose más al ideal extranjero. No es sorpresa que en su momento (aludiendo casi a una norma estilo Metal Medallo) el sonido de muchas agrupaciones se orientara a estilos como el thrash, hardcore y death metal, en consecuencia de un esquema lírico acorde a nuestras vivencias socio políticas. En el Viejo Continente otras metas se venían alcanzando en la música extrema por ejemplo, pero obviamente su situación era absolutamente opuesta a la realidad cercana. Era 1998 y a pesar del poco acercamiento por parte del rockero promedio a otras disciplinas del arte, junto a una exploración de letras muy básica, pero también en medio de una era de cambios, las tiendas de discos en la Avenida 19, los puestos piratas de cintas regrabadas y hasta en los mínimos espacios adecuados para material nacional, la primera formación de Ethereal, que llevaba meses haciendo buen ruido en los espacios metaleros, publicaba su primer EP "As Sad as Beautiful"

Cuando el entonces conjunto compuesto por léase bien nueve integrantes hizo pública su primer registro, proyectos como Tenebrarum, Frankie Ha Muerto, LiturgiaAt Dusk, Herejía Nosferatu ya habían hecho presencia en el espectro del rock underground, encerrando cualidades novedosas, fríamente digeribles para el pogo en sus debidas proporciones e influencias. El diferencial de lo que buscaban plasmar sobre las tarimas, cancioneros y cuadernillos con algo de letargo, empezó a dilatar la base creativa sobre otros grupos a su vez, en este caso sobre estos intérpretes que ya estaban adquiriendo experiencia sobre tendencias más comunes. Napalm Death, Moonspell, Paradise Lost e incluso Ulver, ilustrando brevemente a lo que deseo llegar, son hoy bandas reconocidas mundialmente cuyas raíces son o fueron pesadas, cambiando su estructura con el tiempo o procreando el germen para que algunos de sus integrantes materializaran otra perspectiva de lo que querían enseñar. Por lo anteriormente dicho, es preciso destacar que Ethereal tuvo como cimientos a Jon Cadena (Purulent), los hermanos Sander y Reinel Bermúdez (Tribal) y a Daniel Paz, todos ellos con una historia enmarcada en la contundencia death metal, pero que se reunirían justamente con el propósito de abrirle campo a una iniciativa distinta de lo que ya estaban acostumbrados a tocar. Con una robusta base de guitarras (Alex Carranza y Byron Pérez), el punto clave no obstante y que marcaría su esencia etérea sobre el circuito capitalino descansaría en el aporte de tres talentosas mujeres, acompañando  respectivamente con violín (Maritza Pacheco), vientos (Natalia Fuentes) y la inconfundible voz limpia de Ana María Botero, esculpiendo una metáfora teatral de una estética fúnebre.

"Tribal era una banda que sonaba como a Death, yo les propuse una banda gótica, con un sonido totalmente renovado en música, imagen visual y concepto. Eso no fue un disco melódico, fue más doom con avant garde music" asegura Cadena, su primer vocalista y quien también firma en el CD como compositor de las letras junto a su otra cantante. El compacto, superando apenas 28 minutos de duración y una elegante portada que rememora (así sea involuntariamente, tengo que mencionarlo) a la de "Orchid", original de Opeth, vio la luz hacia octubre del año en mención y en un principio por Cornucopia Entertainment, sello propiedad de Carlos Oñoro, igualmente su manager. Editado nuevamente en el 2016 por Viuda Negra Music fue grabado en Sirio Studio por Camilo Olaya y mezclado por Freddy Torres en Rec Studio, destinos también de otras bandas como Neurosis, Under Threat y Soulburner. "As Sad as Beautiful" también tuvo una reciente edición limitada en casete, comprendida por cien unidades.

Veinte años después de su lanzamiento, Ethereal sigue bajo la batuta de la dupla Bermúdez y después de sufrir cambios tan radicales en su postura sonora. Aunque el brusco contraste intelectual de antiguos y vigentes miembros del grupo no permite vincular lógicamente la impresión de un movimiento doom posterior a su debut, si es de notar que sus temas contribuyeron a despejar el camino entre las mentes de los fans y futuros integrantes de grupos que solían apreciar sus presentaciones durante este periodo para darle forma a sus ideas futuras. La senda de lo experimental, melódico, atmosférico, progresivo o vanguardista continúa como resultado, latente entre la abundante oferta de conciertos propios y foráneos del presente. De cualquier forma, la agrupación (independiente de quien la bautizó o quienes han prolongado su notoriedad) es prácticamente un imaginario del circuito colombiano. Elevando a la práctica el uso de un performance, supo quebrar paradigmas de la manera en la cual una banda debía ubicarse en su show, cosechando con tiempo y perseverancia, una aceptación indiscutible pese a sus esporádicos momentos de silencio, convirtiéndose además en acontecimiento importante para algunos de sus ex integrantes, teniendo en cuenta sus exitosos emprendimientos de ahora: Jon Cadena en el mundo de la fotografía y el diseño, Maritza Pacheco como violinista profesional, Daniel Paz, respetado empresario en la comunidad del metal extremo y Ana María Botero, haciendo carrera en Estados Unidos:

Charm Designer, Umzac o Rhyme of Tears existen en parte porque músicos como ellos tuvieron durante años pasados y en su locación más inmediata la aceptación de tomar riesgos conectados a nuevas inspiraciones. Cierro esta nota con algo de ’Melancolía’, pista número dos del trabajo, himno de toda una generación subterránea, única canción que Ethereal decidió conservar en español de su primer EP y acertando cada vez que  la entonan en un concierto, aún cuando sus innumerables versiones no tengan mayor semejanza entre una y otra pero al mismo tiempo, unidas por la firmeza de sus versos:

"No soy parte de tu mentira,

eres parte de mi interior dominándome.

Anónimo que busca tu ser, estoy ligado a ti."

 

Joel Cruz

Hummingbird Press