A viva voz la lengua española y sus sonidos clásicos con STRAVAGANZZA

 

De tierras muy lejanas llegó a nuestro país, una banda con una historia de más de 15 años, iniciada en el año 2004, el grupo STRAVAGANZZA banda española, de heavy metal, llega a Bogotá iluminando la noche del 01 de diciembre, con su espectacular show en donde los sonidos clásicos, melódicos, de voces limpias y dulces al tímpano adornan sus notas con entradas progresistas en sus guitarras. El ingreso al Ace of Spades, lugar en donde se realizó el evento se conglomeró de fans, que esperaban en una fila que parecía interminable y en el que el tiempo pareciese  no correr, porque nada que se movía para ingresar, el motivo de esta espera no era hacer contrariar porque si al público, fue el infaltable inconveniente de los viajes,  retraso del vuelo Chile -Bogotá, en donde venían el vocalista Leo Jiménez, , el bajista Patricio Babasasa , el baterista Carlos Expósito y el guitarrista y arreglista Pepe Herrero. 

Anunciaron el ingreso del evento a las 7:00 p.m. , eran las 8:00 p.m. y todavía no se veía algo de movimiento, pero no había impaciencia en los rostros de los fans, sus expresiones estaban llenas de expectativa, animo, tranquilidad y ganas inmensas de ver a los grandes artistas que en el 2010 se despidieron de los escenarios y que se creía era para siempre. Pero no, al contrario; fue un renacer, un momento de evolución para esta gran banda que con esta gira Latinoamericana visitaba a nuestro país y con esto consolidaba su presencia en lo que escuchan muchos jóvenes del ahora, quienes dan gran valor a la música en su lengua nativa, con toques sinfónicos, clásicos y góticos.

Para muchos escuchar y ver en escena a esta banda madrileña, daba inicio de a sus fiestas decembrinas o como mencionaban algunos era su gran regalo navideño 2018.Esta agrupación querida en el viejo continente y muy apreciada en el nuevo llega con una fuerza impresionante a la tarima, ya con boletería totalmente vendida antes del show, se suben entre juegos de luces y sonidos propios a su estilo llenando la atmosfera de alegría, éxtasis y emoción.

En el lugar "no cabía ni un alfiler", estaba completamente abarrotado de personas, en su mayoría jóvenes entre los 18 a los 25 aproximadamente, ellos  enérgicos  coreaban  y cantaban a lo que daba su fuerza los temas de la banda, quienes hicieron un recorrido  por toda su discografía, tratando de complacer  con varios temas que partían del "Primer Acto" (2004), pasaban por "Sentimientos (Segundo Acto)" (2005), "Hijo del miedo" (EP) (2006), "Requiem (Tercer Acto)" (2007) y "Raíces (Cuarto Acto)" (2010).

Leo Jiménez pregunta constantemente "¿Dónde está el público?", "¿Quieren más?", "¿Se la saben… verdad?". La respuesta era sí, un sí sostenido, gritos que iban y venían, gestos, saltos que sólo la música hace expresar, “como siempre cada vez que quieren más se vuelven locos”, llegó ´Deja de llorar´, era una sola voz en el recinto, no había quien no cantara en ese momento, como muchos de la noche.

“Ahora si nos vamos.. adiós”, repetía Leo, pero el público se negaba y en ellos se observa su despedida sin querer partir, continúan con sus temas ´miedo´ y  un millón de sueños´ dando mayor vida  a esos ecos armónicos y guitarras melódicas que  hacían  continuar en la escucha de sonidos placenteros.

Leo: “ha sido un placer Bogotá” por más de tres veces, pero lo fans piden otra más, no se cansan “STRAVA” gritan por todo el lugar, sigue, ´Raíces´ tema compuesto de romanticismo, luego ondean la bandera de Colombia manifestando su agradecimiento al país, para posteriormente invitar a todos los asistentes a cantar junto a ellos, ´Hijo de la luna´. Fueron más de dos horas en que los integrantes de STRAVAGANZZA le dieron a sus seguidores lo que querían, sin reclamos, sin agotamiento, sin una gota de decepción, fue así que culminó una noche en donde se trasmitía y se comunicaba a través de la música y el mismo idioma, en donde todos se confundieron entre letras y notas que resplandecieron una parte de la ciudad fría entre sus matices oscuros y perfectos.

Fotos por Javier Prieto

Johanna Gutiérrez

 Hummingbid Press