Ser rápido y querer impresionar a todo el mundo es realmente estúpido: MARTY FRIEDMAN

Crónica: Rocío Acosta  -  Fotografía: Ricardo Cepeda. 

El maestro de la guitarra Martin Adam Friedman, más conocido en el mundo de la música Marty Friedman, visitó nuestro país el pasado 12 de abril. Amante del intercambio cultural y de tener experiencias refrescantes, el músico nacido un 8 de diciembre de 1962 en la ciudad de Washington, permaneció durante casi una semana en la capital. Agencia Hummingbird Press tuvo la oportunidad de hacer un completo cubrimiento de su visita y aquí te traemos los detalles.

LA CLÍNICA

Previo al primer show del guitarrista en territorio colombiano, presenciamos su clínica ante sus asistentes prestos a escuchar sus opiniones y comentarios en cuanto a técnica guitarrística como experiencias de su trayectoria.

SOBRE LA MÚSICA PROPIA

En lo que se refiere a recomendaciones, Friedman sugirió a sus asistentes convertirse en malos intérpretes de la música de alguien más. "En lugar de sonar bien como algún otro músico (puso como ejemplo a The Ramones o Jason Becker), el músico debe esforzarse más por hacer su música.  Esto se trata de mi música, no la que alguien más quiere escuchar. Los músicos deben dedicarse más a construir un mundo sonoro propio ya que cada persona, cada músico es un mundo", señaló. El músico le restó relevancia al hecho de convertirse en una banda “Top 40” en popularidad pero sin espíritu. Considera además que la originalidad es subjetiva ya que hoy en día casi todas las fórmulas están dadas y no debería existir una presión por ser original sino por apostarle a la autenticidad de la música propia. 

“Hay que arriesgarse, hacer cosas estúpidas para crecer. Los músicos hacen cosas locas, emocionales y estúpidas. Primordialmente no se tiene que ser el mejor sino ser tú mismo con tu propia música. Ser rápido y querer impresionar a todo el mundo es realmente estúpido. No tienes que competir con nadie más. Sólo contigo mismo.  Hay muchos músicos que son muy rápidos y muy buenos pero se rinden. Saca y pon a circular tu música. Ese es el factor importante ya que cada uno tiene música dentro que tiene que sacar. Saca tu música al aire", aseguró.

SOBRE JASON BECKER Y CACOPHONY.

Al refereirse a la primera vez que conoció a su antiguo compañero Jason Becker en CACOPHONY, Friedman narró que en realidad no quería conocerlo porque en primer lugar, quería concentrarse en grabar un álbum instrumental en solitario, y en segundo lugar le parecía que podría ser otro joven guitarrista más. Finalmente tuvo que convencerse de escucharlo a solicitud del director de la compañía discográfica de ese entonces. Así que pidió que lo enviaran a su casa. En aquel primer momento de escucharlo, sintió que su manera de tocar era hermosa y a ello se sumó el buen ser humano que representaba. Alguien a quien describió como noble y sin ego. En el ejercicio de ese primer encuentro, al interpretar una frase compleja, Becker tuvo la habilidad de tocar la misma frase pero en sentido contrario. Y de allí nación la idea de CACOPHONY.

 

LAS META HABILIDADES DEL MÚSICO

Friedman recalcó que el músico en su sensibilidad artística debe salir de su comodidad y apostar por ir a situaciones extrañas y explorarlas para descubrir qué se encuentra allí. En ese camino es posible encontrar una frase nueva que puede ser el comienzo de algo totalmente nuevo, que puede ser el germen de una nueva manera de tocar.

MÚSICOS Y AMIGOS

En lo referente a los músicos que lo han rodeado durante su carrera, comentó lo afortunado que ha sido, y que aún sigue siendo un fan en primera orden de Jason Becker y lo ama profundamente, así como a los músicos de MEGADETH. En la actualidad, lo primordial es estar con gente con  la que se siente cómodo tocando. Con respecto a Nick Menza, comentó que era un músico fantástico, con un excelente sentido musical. Una de las razones más importantes de la popularidad de la banda era debido a su sentido de la percusión. Lo apreciaba como persona y también porque tenía una percecpción que iba más allá del músico, que no tocaba el típico Thrash Metal como se le conoce. Admitió además que lo extraña mucho. 

GUSTOS Y PREFERENCIAS

Un asistente preguntó si existía algún estilo de música que detestara. Friedman fue enfático indicando que toma mucha energía odiar algo y que la música no se trata de géneros. 

ÉXITO EN LA TELEVISIÓN JAPONESA

El músico indicó que su idea inicial era trasladarse a Japón para hacer música. Sin embargo terminó incursionando en la industria televisiva de Japón y ahora es una figura muy popular en ese país asiático. Realizó un primer show que resultó un éxito total y ahora tiene a cargo 800 shows entre ellos Rock Fujiyama y Jukebox English. Comentó además que al realizar televisión tiene que utilizar una parte muy diferente de su cerebro. De esta manera siente que lo oxigena y le permite desarrollar otro tipo de creatividad cuando se da un respiro de la música. Esto le brinda motivación y le ayuda a apreciar la música desde fuera, desde otra perspectiva.

MÚSICA PARA NIÑOS

Friedman explicó que si bien la experiencia temprana de los niños en la música es buena, llevarlos a conciertos desde niños puede ser dañino ya que sus oídos son muy delicados y se pueden dañar a una edad temprana.  Es peligroso aún para un niño de 10 años ya que en la niñez se encuentran en  un proceso de desarrollo del oído muy delicado y hay que ser cuidadosos. No recomendó llevar a los niños a conciertos en vivo por este motivo recomendó algo más seguro, al exponerlos a la música en un espacio como su propia casa. 

ROCK Y MEDIOS MASIVOS

En cuanto a la apertura de los medios masivos hacia la cultura rock y sus vertientes y tras su experiencia televisiva en el país del sol naciente, Friedman comentó que se trataba de una lucha que han tenido que enfrentar los rockeros toda su vida, ya que este segmento del público no es el que en promedio consume el tipo de artículos más costosos o lujosos como casas o autos y por ello no es un nicho que les interese a los grandes medios. Un rockero compra CDs, camisetas y cosas relativamente baratas. Como la TV depende de la publicidad, simplemente a  los grandes anunciantes no les interesa y por ello, puede ser una de las razones de por qué los medios masivos no se abren hacia el rock.

INGREDIENTES EN LA MÚSICA DE FRIEDMAN

La razón por la que mezcla elementos en su música es porque los toma de muchas culturas que ha podido conocer y experimentar. En el proceso compositivo, después de comprometerse con la melodía, mezcla luego todo lo demás y lo junta como una sopa. Y funciona porque él se encarga de forzar la mezcla para que funcione. En ese punto de la charla, como ejemplo hizo una muestra de fraseos chinos con blues americano. 

En cuento a los acordes y las escalas que utiliza simplemente apunta a guiarse por su propia corazonada de a donde quiere llegar, así sea dirigirse hacia una nota caprichosamente pero siendo consciente de llegar exactamente allí mismo.  

RUEDA DE PRENSA

Luego de este íntimo encuentro con músicos y seguidores, continuaría el Meet & Greet  por más de una hora. En corta rueda de prensa de menos de treinta minutos de duración, el músico atendió los medios asistentes de manera cómoda. Ante la pregunta que Agencia Hummingbird Press planteo respecto al uso de  la metáfora del “muro” como título para su más reciente álbum, “Wall Of Sound”, Friedman respondió:

"En realidad es una frase muy vieja. Tal vez eres muy jóven para saber, pero en los 50s y 60s Phil Spector y su música fue Wall of Sound. Siempre me gustó esa frase ya que sonaba como... Cuando tu vas a un concierto, cuando entras y te encuentras con este sonido inmenso y dices !Wow!, te sientes grandioso. La única manera de describirlo es como un muro de sonido (Wall of Sound).  Así que yo me robé esta expresión, ¿sabes’. Los jóvenes  no saben que me la robé. Y a la gente mayor le parece muy bien que me la haya robado. Entonces, ahí está la razón..."

EL SHOW

Posterior a la rueda de prensa llegaría el tan esperado show en la capital. Asistentes de otra ciudades y países formaban parte del público. Esta era la primera visita del virtuoso de la guitarra en el marco de su extensa gira que comenzó el pasado 2 de agosto en The Foundry at the Fillmore, Filadelfia y que continúa en este 2018 en Latinoamérica, presentando su más reciente trabajo discográfico “Wall of Sound”.

Su recital se caracterizó por su máxima entrega en el escenario, su indiscutible calidad artística y la energía derrochada tanto por él como por su banda acompañante.  Para esta gira, Friedman se hace acompañar de un asombroso trío de músicos: Kiyoshi Manii en el bajo, quien a pesar de hablar poco español, logró una bonita química con el público; el tímido Jordan Ziff en la 2da guitarra, único miembro -además de Friedman- de EE.UU., y Chargeeeee (Mitsuru Fujisawa), un estéticamente excéntrico pero brutal baterista, quien además fue el más efusivo en su entrada. Estos 3 jóvenes demostraron ser la plataforma ideal desde la cual Friedman pudo desplegar todo su poder. Una vez que hizo aparición el “jefe”, la banda se reunió en torno a la batería para darse aliento mientras sonaba una intro grabada y dieron comienzo al show. 

El músico se sentía bastante cómodo sobre las tablas del auditorio de la Escuela Fernando Sor y se lo pasó en grande en el que se dio una fuerte comunión entre banda y público. El arranque fue trapidante adosado de un veloz y agresivo “headbanging” mientras sus manos desgranaban riffs frenéticos. Una depurada técnica, y una actitud juvenil y enérgica hicieron las delicias de los capitalinos. Con un abrumador dominio, el músico demostró un completo derroche de simpatía, mientras sus dedos se deslizaban delicadamente y de forma precisa sobre el mástil en ligatos, vibratos enérgicos y glisados nítidos, así como la nitidez de sus fraseos.

Friedman decidió hacer un recorrido por su carrera antes de tocar canciones de su más reciente obra, haciendo paradas en álbumes como Loudspeaker (2006)  “Elixir”Inferno “Undertow”, Dragon’s Kiss (1988) “Thunder March” y Scenes (1992)  “Tibet/Angel”.

Entre otras de las canciones interpretadas podemos mencionar: Hyper Doom, Amagi Goe, Street Demon, Stigmata Addiction, Devil Take Tomorrow, el medley de Ashes to Ashes, Forbbiden City y Tornado of Souls. Y de su más reciente CD, Self Pollution y Whiteworm.

Kiyoshi daría cátedra de como ser increíblemente hábil para tocar con precisión y conectar con el público al mismo tiempo. Además, intercaló un segmento de “Baby One More Time” (Britney Spears) en una bizarra y metalizada versión. Jordan, es una jóven promesa de la guitarra con tan solo 26 años y una actitud más calmada, quien brindó una demostración más “convencional” del uso de las 6 cuerdas, mientras sus compañeros bromeaban junto a él, dándole de beber en medio de su solo. A su performance le integró fragmentos de “We Are The Champions”(QUEEN). Chargeeeee es un alienígena de la batería con la cara maquillada de blanco y el cabello rubió que contrastaba con sus rangos orientales; parecía destrozar de manera primitiva su instrumento como un desquiciado, pero ejecutando de manera exacta y sin error su instrumento e intercalando breves solos de batería a lo largo de toda la noche.

Friedman le preguntó al público sí había una frase fuerte en el español de Bogotá y asi fue como “¡Qué chimba, foputa! fue la frase ganadora, para las carcajadas de todos.

Ya encontrándonos en el segmento final del show, los asistentes parecían no querer marcharse. El enganche entre banda y público era tan fuerte, que este último estalló en frenetismo en repetidas ocasiones, haciendo de la velada una verdadera fiesta.

La presentación de "Wall Of Sound", lanzado el pasado 4 de agosto a través de  Prosthetic Records, y producido por Friedman, Paul Fig (GHOSTRUSHALICE IN CHAINS) en la ingeniería y mezclado por Jens Bogren (KREATOROPETHSEPULTURA), nos dio fe de la manera en que de manera natural y juiciosamente trabajada, la música de Fredman se expande y destruye las nociones convencionales de la música instrumental.

Definitivamente el show de Marty Friedman fue irreprochable, dando lecciones de virtuosismo y fuerza con un estilo afilado, exacto y único. Un show para oidos selectos, ávidos de Metal de alto nivel.