Mil historias se contaron: Treinta años de KRAKEN I

 
 

Elkin Ramírez algunas canciones se le revelan en los sueños. La primera vez que le pasó tenía 19 años y cuando despertó a escribirla, aprovechó para contar la historia de su vida. Estaba solo, sentado en medio de las sillas vacías de un enorme teatro y sobre las tablas parecía desarrollarse una obra. Los actores eran todos Elkin. Había un viejo, un niño y una mujer, que también eran él. Otros tres de edad madura y, lo mismo, cuando recitaban sus líneas se reconocía en todos ellos. Había una música muy fuerte en el fondo. Aunque no había músicos a la vista sonaban bombos y trompetas marchantes como batallones marciales.

El niño le contaba al viejo la historia de un hombre que reposaba en un féretro detrás de ellos. Al terminar la obra se cerró el telón, se abrió el féretro y el que estaba ahí era Elkin de 19, solo que tenía los ojos abiertos. No estaba muerto. "Todo hombre es una Historia", infaltable en los conciertos y recopilaciones, es una canción que también podría contar a Kraken.

(Entrevista al músico por Eugenio Chanin de Gamboa al músico para Rolling Stone Colombia, febrero de 2007).

Mientras en el ambiente rockero de Europa y Norteamérica 1987 fue terreno fértil para algunos discos que escribieron y siguen escribiendo historia a pesar de la inclemencia del tiempo, en Colombia, la mafia del narcotráfico, la desigualdad social y el paisaje tropico-religioso dificultaba que el estilo musical anglosajón se cosechara en sus dominios. No todo sin embargo era un panorama desalentador: El germen rockandrollero ya existía mayormente en Bogotá y Medellín; en ese contexto unos jóvenes Kraken empezaron a narrar profesionalmente el rock como vivencia local y ante una casa disquera totalmente escéptica, los antioqueños lograron materializar tal vez el Lp más memorable del Heavy metal producido en el país a principios de diciembre en ese año. Su disco homónimo se recuerda hoy como una herencia para sus seguidores que mantienen fielmente intacta una fase importante en la memoria de su líder y vocalista, pero también como un registro musical que venció a los productores fonográficos retrógrados, a una sociedad circense y camandulera, al espacio cerrado en los medios de difusión masivos de la época (siempre dándole a lo colombiano un trato burlesco) y al propio transcurrir de los años. "Somos la voz en la garganta del silencio, se le ocurre. Una canción ha nacido. Algunas cosas no cambian" culmina el texto del periodista para RS, de acuerdo con las palabras de Elkin.

 

Joel Cruz

Hummingbird Press