CATATUMBO ROCK FESTIVAL Live Ishtana. EDICIÓN 4

Sentidos dispuestos a un universo de arte.

Por cuarta vez consecutiva, en Ocaña, Norte De Santander se le abre paso al arte, la tolerancia, el apoyo a nuestros artesanos y a la sana convivencia.

Este año la región del Catatumbo, como el planeta entero, se vio fuertemente afectado por la pandemia generada por el Covid- 19, quien además de frenar la economía y otras actividades mundiales, se enfrentó en un mano a mano con el arte y la cultura, sin embargo desde hace 4 años bajo la batuta del señor Nelson Tarazona, se realiza un festival en el que se reúnen más de 50 bandas de diferentes géneros con un mismo fin, apoyar la región.

Desde el nombre en adelante, Nelson Tarazona y su equipo de trabajo, buscan mostrar la identidad de la región desde sus ancestros, dándole nombre a los festivales con algún lema significativo, como lo es el "Ishtana” palabra barí que significa territorio, haciendo honor a la tribu indígena dueña de dicha región.

Después de hacer un breve recorrido por este lindo proyecto, les relatamos día a día del Catatumbo Rock Festival, Live Ishtana. Del 23 al 29 de noviembre el Catatumbo se vistió de una variedad de expresiones musicales que usted señor lector, y yo, podemos conocer; Rock, Metal, Death, Black, Heavy Metal, Trash, Raga Metal, Punk, Metal Core, Hip – Hop, Rap, Regué, Cumbia, Ranchera, Instrumental, Música Clásica, Pop, grupos de Tuna, Bambuco, Jazz y boleros.

Desde sus hogares, salas de estudio, estudio de grabación, espacios al aire libre, plazoletas prestadas por las alcaldías, bares, y el mismo estudio del festival, reunió en una misma pantalla, artistas de ciudades como Medellín, Pasto, Manizales, Bogotá, Bucaramanga, Valledupar, Villavicencio, Armenia, municipios como Zipaquirá, Tocancipá y países como Argentina, Chile, México, Costa Rica, Usa, Ecuador, Venezuela; todos con un único fin, apoyar a los artesanos del Catatumbo, ¿Cómo? Por medio de donaciones que todas las bandas a su manera le pedían al público, hicieran por medio de transferencias y/o consignaciones. Este proyecto contó con la iniciativa de una rifa cuyo premio era un tatuaje hecho por una de las presentadoras, camiseta, afiche y sticker del evento, el costo, $10.000.

Los presentadores; Yexine Arevalo, Meli AQ y el señor Churg Kovain, al pasar los días y los artistas, nos iban contando poco a poco algún detalle del festival y realizaban entrevistas a los artistas. Las bandas dejaron ver su apoyo y fuerte agradecimiento por la invitación al festival, haciendo énfasis en lo que significaba la donación y su razón de ser.

Aunque la variedad de sonidos de este festival fue bastante amplia, bandas como Feretros de la ciudad de Villavicencio, nos dejó muy en claro que la historia de nuestro país vale la pena ser recordada, y que mejor que por medio del Death Metal que este grupo nos mostró, con guitarras profundas y guturales desgarradores nos recordó todo lo que nuestro país vivió en 1928 en el municipio de Ciénaga Magdalena con su canción “Musagea Magabre”.

El segundo día del festival prometía desde su inicio, la banda ecuatoriana Black Thunder, al aire libre y con la mejor energía del Hard Rock nos dejó ver algo de sus canciones y propuesta musical, pasando por Regué y Jazz, llegan los señores de Solterra, desde  Zipaquirá con su propuesta de Raga Metal, luego moviéndonos un poco en el mapa de Colombia desde Valledupar llegan Scream Room y su poderoso Death Metal, una propuesta con matices interesantes, riffs y técnicas muy bien elaboradas, cerrando con el Punk de Costa Rica, los señores de Disenteria, nos contagiaron de su buena energía, actitud positiva, letras y sonidos bastante interesantes, agradeciendo al Catatumbo y a Colombia en general. El festival se iba desarrollando en medio de la diversidad de géneros, entrevistas y más.

El tercer día entraba cargado de sonidos fuertes, desde Tocancipá, Vindikta nos entregaba una descarga de Punk, como debe ser; contestatario, ágil, directo y cargado de letras y exposiciones de rebeldía, pasando por Medellín con los señores de Neutral y Subersión, nos enseñaban algo de sus propuestas musicales con covers muy bien trabajados, dejando las puertas abiertas a un cuarto día, lleno de Rock en español y Black Metal, los señores de Somer, desde Armenia, nos entregaban una puesta en escena interesante, jóvenes que al decidir entrar al mundo de la música por medio del Rock, dejan ver dedicación y trabajo en equipo; por otro lado los señores de Inferator de Cúcuta, nos dejaron con ganas de más Black Metal de esta parte de la región, países como Argentina, nos mostraron un trabajo limpio, pulido y asertivo, agradecidos con la región y dejando en claro que este festival es una puerta muy grande para su carrera.

Desde distintos escenarios, las bandas entregaban un trabajo de calidad, que por un momento nos hacían olvidar las pantallas que nos separaban.

Fotografía: Fallon Camargo.

El quinto día de este gran festival, de la mano de Chile y Bogotá, nos decían que se acercaba un cierre como para alquilar balcón, iniciaríamos el viernes con el mariachi de Ocaña, Noches de América, que nos dejaba ver, que este grandioso festival además de sus iniciativas sociales también estaba dispuesto para toda la familia; luego de un recorrido de cuerdas, chamarras y sombreros mexicanos al estilo ocañero, llegaría Fallon y Anibal Knibal, una puesta en escena sobria y cargada de talento, letras hechas por la misma Fallon, que nos contaba apartes de vivencias y experiencias, nos deleitó con su hermosa voz y total espontaneidad a la hora de compartir en escena con el público en pantalla y su grupo, luego de este paseo músico local, nos moveríamos en el mapa para Chile, con los señores de Blood River y su Death Black Metal, potente, con guturales impresionantes que daban ganas de más; definitivamente los chilenos siempre nos han descrestado con sus sonidos de metal.

El cierre del quinto día lo harían los señores de Asclepius Rod, de Bogotá, con una propuesta de Heavy Metal, bajo la batuta de una voz femenina, seria, suave y con tonalidades entre bajos y altos muy interesante, una puesta en escena llamativa, que cautiva y hace conectar al público, con este repaso del quinto día, llegaríamos a lo que se podría denominar una descarga de sonidos duros, potentes, llenos de batería y guitarra, acompañado de rimas, una voz solista muy linda e instrumentales de música clásica hermosos.

Pues bien, el sexto y séptimo día, además de lo nombrado anteriormente nos entregaría una descarga de Trash Metal colombiano, venezolano, estadounidense, cucuteño, mexicano, en fin, una mezcla de culturas unidas por un mismo género con sus diferentes vertientes, bandas como: Soulin Hate (Bogotá), Trauma (Venezuela), Devasted (Bogotá), Ravendark (Medellín), Mortek (México), y Dúplex (Manizales) nos presentarían un Trash Metal cargado de letras contestatarias, poderío en la batería, guturales que hacían que la cabeza se desencajara de nuestros hombros y porque no, armáramos un “pogo” en el lugar de nuestra preferencia para disfrutar del festival y estas grandes bandas.

Distintos países, culturas, creencias y políticas unidas en una sola voz por los artistas del Catatumbo. Los países invitados completamente agradecidos con la invitación y con ganas de venir a conocer Colombia y toda la energía del público que nos caracteriza; de otra parte no podríamos cerrar este bosquejo de 7 días de música sin hablar de los estadounidenses Red Calling, liderada por una mujer con una muy buena voz y excelente puesta en el escenario, una propuesta de Rock Industrial fuerte, y riffs bastante pulidos, también estarían Eutanasia de Ocaña, este grupo de ocañeros llevan trabajando en la banda alrededor de 7 años y en sus canciones dejan ver el gran trabajo en equipo, la camaradería que tienen como amigos, una voz perfectamente combinada con los riffs de guitarra y una batería en sincronía nos dejan ver un trabajo de lo que ellos denominan Frenético Rock And Roll y Jitoma Safiama de Cúcuta con un poderoso Death Metal Ancestral, nos muestra una mezcla de sonidos autóctonos muy bien desarrollados dentro de este género, una guitarra experimental cargada de fuerza y sincronía que desgarraba cada una de las notas de las canciones, por último y con un cierre que nos deja mucho por pensar, recordar y entender, qué estamos haciendo al momento de elegir a nuestros mandatarios, Asimétrico, es un joven del Catatumbo que por medio de sus letras y una canción muy sentida, llamada, ¿Dónde están? Nos recuerda asesinatos, desaparecidos, campesinos, desplazados y tantos y tantos seres queridos víctimas de esta guerra sin fin.

Catatumbo Rock Festival Live Ishtana, nos dio la oportunidad de conocer mucho más sobre esta región del país, que como muchas otras es guerrera, luchadora y trabajadora, queremos darle las gracias al señor Nelson Tarazona por su disposición, carisma y apoyo para poder trabajar de la mano en este lindo proyecto que esperamos más y más personas conozcan y se unan para hacerlo crecer mucho más. Esperamos una quinta versión presencial llena de, ¡Mente y oídos abiertos al arte y la cultura!

Redacción: Zulma Palacios.

Fotografía: Equipo gráfico Catatumbo Rock Festival.