La noche de los CAVALERA y la fuerza de la gran creación de SEPULTURA

En la noche del 18 de noviembre, Bogotá, teatro Royal Center, termina la espera de muchos que por nostalgia, seguimiento y admiración esperan ver la presentación de una gran dupla de músicos, hermanos, líderes de una de las mejores bandas del género a nivel mundial, los señores Cavalera, quienes formaron luego de mucho tiempo en los escenarios y liderando otros proyectos, la fuerza de un sonido que ha permanecido en contra del tiempo: CAVALERA CONSPIRACY.

Llegando al teatro, se observa a lo lejos, una gran cantidad de personas haciendo fila, tomándose algo para calmar su sed o simplemente dialogando y rememorando épocas que “ya nunca volverán”, las anécdotas eran sus principales referentes de risas, momentos buenos y bacanos que se vivieron escuchando una de las bandas más valiosas en la historia de cualquier metalero o rockero suramericano de la época SEPULTURA. Para muchos jóvenes de los años 80 y 90, esta banda fue el principio de escuchar sonidos extremos, pesados, un estilo de música, de vida, que atrajo situaciones de reencuentros para comprar discos, compartir en bares, conocer buenos amigos o falsas deidades los viernes en la noche, intercambiar gustos musicales, asombrarse, construirse, descomponerse, crecer, si todo esto pasó en esos tiempos.

SEPULTURA fue la banda que hizo voltear los ojos del mundo hacia la innovación de sonidos fuertes, mezclados con ritmos autóctonos de percusión suramericana, además estos muchachos irreverentes fueron pioneros al expresar la gran calidez y calidad creativa del nuevo continente “los talentosos sudacas”, asombraron con sus melodías extremas y fluidas, fueron reconocidos en lugares a los que nunca se imaginaron llegar.

Max e Igor hace un buen tiempo no visitaban nuestro país, tal vez esto y ya avanzada la noche dio pie para que en el ambiente empezará algo de excitación porque no se abrían las puertas el teatro. Pasados unos minutos se da apertura al evento, todos ingresan con sus sentidos ávidos de escuchar a los representantes de su adolescencia, del resplandor de una época oscura, particularmente en Colombia, la música de estos genios hizo parte del refugio juvenil ante el boom de violencia, narcotráfico y muerte que caracterizaba este instante. Estos muchachos irreverentes crearon ese gran proyecto llamado SEPULTURA.

Ya dentro del recinto se veían espíritus engalanados de fuerza al ver en la tarima un lienzo inmenso que abarcaba toda la pared, en su parte superior la imagen de la portada del disco ‘Arise´ y en su parte inferior la caratula del álbum “Beneath the Remains”, de frente al escenario al lado izquierdo encima de los monitores la bandera de Brasil y al lado derecho la bandera de Colombia, que gran conexión entre estas cuatro imágenes significado de luchas internas, descontrol y poder.

De pronto sale a la tarima el señor Carlos Oñoro, saludando al público y dando la bienvenida a tremendo espectáculo, fue en segundos que ya se veía el teatro “lleno total”, estaba a reventar el lugar y parecía que seguían entrando sin cesar rebeldes con una causa, para todos era “recordar es vivir”. Es cuando el organizador del concierto anuncia que se dará inicio a esta descarga de notas, letras y desfogo, pero que por cuestiones de impases de último momento,  el show ya no será abierto por la banda WITCHTRAP,  estos cerrarían la gran noche. “Hombres y mujeres de paz a portarse bien y disfrutar” así empieza la descarga de los creadores de la gran SEPULTURA. Empieza por fin el show, salen a escena estos dos monstruos, en compañía de su  legado lirico y de composiciones extraordinarias que para este momento no han pasado, no tienen vencimiento, sonidos que tocan la actualidad, que su constancia en el tiempo los mantiene vigentes.

El público aguardo, espero y encontró lo que buscaba tocaron todo el repertorio que se quería, que se pretendía, de álbumes como el “ARISE”, “CHAOS A.D”, “BENEATH THE REMAINS”  y “ROOTS”, de los más representativos en  su carrera, temas que son todo un icono en la memoria: ´Dead embryonic cells´, ´Desesperate cry´, ´Criminal´, ´Refuse/Resist´´Mass Hypnosis´, ´Infected Voice´, ´Slaves of pain´, ´Altered state´ y una gran sorpresa, el tributo a Motörhead, ´Orgasmatron´.

La batería retumbaba, la voz era otro aliciente para que todos disfrutarán esa ola de remembranza y poder en el escenario.  “Vamos…al lado derecho los caníbales y al lado izquierdo los animales” y de los dos lados salían espíritus fugaces y enérgicos para sodarse el pogo, hasta el más introvertido asistente no aguanto y se movía, saltaba y gozaba esa voltaje en su lugar.

Se cumplió, el show promulgado, set list del 89 al 91, y se hizo, las personas coreaban y cantaban casi todos los temas, en ‘Troops of doom´ no dejó de emocionar el coro de asistentes unísono que iba y venía con su “ooooooooo….oooooo”, todos yacían ya extasiados. Finalmente dieron todo en el escenario los hermanos Cavalera, manifestando con lo realizado que SEPULTURA estaba allí y que no se había acabado nunca, el SEPULTURA único e irrepetible.

Para cerrar los representantes Colombianos WITCHTRAP,  con más de 25 años sobre el escenario, tocaron dando lo mejor de su repertorio, algunos no pensaron que tal vez luego de finalizar el show principal y para ser un domingo, en donde al siguiente día muchos en la mañana saldrían a trabajar, se quedarían a ver el buen trabajo de estos dignos representantes de las bandas colombianas, paisas que continúan dejando en escena todo su buen trabajo, pero si el lugar seguía con bastantes asistentes, por lo que la gente hasta final, final no va más se lo gozó, apoyando así lo made in Colombia, que también es profesional, tiene legado y es de calidad.

Fotos por Javier Prieto

Johanna Gutiérrez

Hummingbird Press