Coven Fest: Explosión de metal extremo desde Alemania, Brasil y Bélgica.

Foto: Javier P. Mendoza

El pasado 14 de octubre al recinto Ace of Spades llegaría la experiencia del Coven Fest, con una mezcla explosiva de metal alemán, brasileño y belga, en su orden.

La noche comenzaría con una danza ritual denominada “The Witch Curse”, haciendo partícipe a los asistentes de una representación oscura y sensual de ligero BDSM.  

Posterior a este performance ritualista de entrada  a cargo de  Laureline OFigueroa, aparecerían en tarima los alemanes  PURGATORY pertenecientes al movimiento de bandas de Death Metal más antiguas y de culto en Alemania. Esta banda se formó  en un momento en que el Death Metal se había expandido a su forma más monstruosa, allí por el año de 1993.

Cabe recordar que los PURGATORY emergieron de otras bandas como MUSICAL MASSACRE y PROCESSION. En sus inicios, PURGATORY era solo un proyecto que se convirtió en una verdadera banda cuando Lutz, Uwe y René dejaron sus bandas anteriores y decidieron llevar a PURGATORY a un nivel más serio. Una propuesta musical de la que fuimos testigos en Coven Fest, con un marcado  sonido impregnado de una interesante época que con su sello propio se debate entre hermanos de estilo de grandes bandas de los 80s como ATROCITY, MORGOTH, GOLEM, TORCHURE, OBSCENITY o ETERNAL DIRGE  y bandas un poco más recientes como KADATH o FLESHCRAWL a comienzos de los 90´s.  

En su puesta en vivo también pudimos escuchar esta propuesta profundamente arraigada al Death Metal de la vieja escuela, especialmente hacia el tipo de atmósfera mórbida y malvada de bandas como IMMOLATION, ASPHYX, INCANTATION y AUTOPSY.

PURGATORY que ha evolucionada desde el primer lanzamiento de su álbum de estudio “Damage Done by Worms” hasta su placa más cercana Ωmega Void Tribvnal de 2016, tornaron hacia un sonido más maduro y oscuro, marcando el pináculo de su evolución. Podemos decir que el  trasfondo musical y lírico de PURGATORY se mantiene en el tiempo con su dósis blasfema y siniestra, acercándose a ese  fondo una y otra vez desde diferentes ángulos, definitivamente logrando un contacto cercano con el público del festival.

Foto: Javier P. Mendoza

A este embate alemán le seguiría la banda originaria de Sao Paulo, NERVOCHAOS, con su propuesta agresiva y valga la redundancia, “caótica”, que ha ganado un importante lugar en la escena extrema del metal brasileño.

En esta ocasión la banda regresó al país siendo parte del cartel del Coven Fest para presentar su producción “Nyctophilia”, álbum en el que tuvo lugar la última aparición de la guitarrista Cherry “Sickbeat” Taketani, quien falleció a comienzos del mes de diciembre de 2017, perdiendo su batalla contra el cáncer.

En homenaje a esta combatiente del metal, la banda puso sobre el escenario todos sus recursos y artillería, inundando el ambiente de cargas explosivas de destrucción masiva de batería devastadora, guitarras poderosas acompañado de la brutalidad y el manejo vocal venenoso de Lauro, su vocalista, y el impresionante bajo de Thiago.

Foto: Javier P. Mendoza

Avanzando la noche, los ​​amantes del  Black Metal con buena producción con un sonido excelentemente pulido se deleitarían con ENTHRONED.  Esta banda con sede en Bélgica y raíces profundas en el Black Metal escandinavo, no necesitó mayor introducción dada su dilatada trayectoria desde que se formó en 1993. Una agrupación caracterizada por un sonido  inteligente, bastante sofisticado, de ambiente tenebroso, que da la bienvenida al oscuro reino del Black Metal.

El comienzo del show se dio con una atmósfera oscura, para convertirse en una verdadera trituradora de huesos. Guitarras agresivas con riffs aplastantes y diabólicos,  una batería de alto tempo serían la base para diversos pasajes de tempo sólidos y elegantes, moviéndose de vez en vez de lo rápido e intenso hacia lo más lento y atmosférico. Agresión pura e instantánea brindando en vivo a la audiencia latigazos certeros cargados de adrenalina.

Nornagest, su vocalista, logró realizar una incorporación minimalista de partes habladas en algunas canciones, emitiendo una energía primaria de Black Metal: terrible, mística y espiritualista,  evocando una paleta de emociones intensas y oscuras.


Foto: Javier P. Mendoza

Poniendo todos estos elementos en la ecuación, el festival contó con una afluencia de público aceptable para ser un domingo en puente festivo, y estar inmerso en la inmensa marejada de conciertos internacionales durante el mes de octubre. El cartel del Coven Fest fue sólido, equilibrado y potente con estas grandes bandas que derrocharon poder y entrega a un público fiel y sediento de música extrema. Más que un festival, el Coven brindó una experiencia que, para quienes la vivieron, esperan sea repetible el próximo año.

Crónica: Rocío Acosta - Hummingbird Press

Completa galería fotográfica por Javier P. Mendoza aquí: GALERÍA COVEN FEST 2018