Fallece la soprano Monserrat Caballé

La reputada cantante falleció esta madrugada  a los 85 años de edad la madrugada en el Hospital Sant Pau de Barcelona. La soprano se encontraba ingresada desde mediados de septiembre en el centro por un problema de vesícula del que estaba siendo tratada desde hace tiempo en ese centro hospitalario. El funeral será el  próximo lunes al mediodía en el Tanatorio de les Corts, mientras que la velación será este domingo a partir de las 2 de la tarde en la capilla 6 del mismo tanatorio.

La salud de la soprano es delicada desde hace años. Su estado de salud comenzó a decaer  en 2015 al acudir a los juzgados de Barcelona para a ser juzgada por defraudar medio millón de euros a Hacienda. El caso se zanjó con un pacto con la Fiscalía que la diva ratificó desde casa, por videoconferencia.

En 1983 tuvo una insuficiencia cardiaca y tres años más tarde se le diagnosticó un tumor cerebral benigno (que hizo público en 2006); en 1996 fue operada de hernia epigástrica, una dolencia que la volvió a llevar al quirófano en 2000 y 2001, y en 2012 sufrió un ictus en Rusia que le causó fractura de húmero. Estos problemas fueron espaciando cada vez más sus apariciones en público.

Su última actuación se produjo en agosto de 2014, dentro del Festival de Música de Cambrils, actuando  junto a su hija Montserrat Martí.

Más de 50 años de carrera musical Caballé es una de las cantantes líricas más importantes del mundo, ha actuado junto a los mejores intérpretes y en los teatros de ópera más conocidos. La soprano nació el 12 de abril de 1933 en el barrio de Gracia de Barcelona, en el seno de una familia modesta, donde su madre le dio su primera formación musical que le sirvió para ingresar a los 11 años en el Conservatorio Superior de Música del Liceo con una beca.

A lo largo de sus más de 50 años de carrera, Caballé ha interpretado cientos de óperas y conciertos en los principales teatros de todo el mundo junto a las mejores orquestas y repartos, gracias a un repertorio que abarca cerca de 90 papeles correspondientes a más de 40 óperas. Entre los numerosos premios y reconocimientos que ha obtenido destacan el Príncipe Asturias de las Artes en 1991 o varios doctorados honoris causa de universidades como el de la Internacional Menéndez Pelayo o la de Barcelona, también colaboró con la Unesco y fue embajadora de buena voluntad de la ONU.

Paz en su tumba.