Crónica: RAGE en vivo, Bogotá 2018.

Texto y fotos: Juan Felipe "Rose" Moncayo

Twitter: @JF_RoseMoncayo

El miércoles 7 de febrero no era un día cualquiera; la energía que recorría las inmediaciones del Auditorio Lumiere vaticinaba lo que sería un suceso sin precedentes para la historia musical en Colombia. Por primera vez, aterrizaría en suelo colombiano la legendaria agrupación de Power Metal alemán: Rage, y con ésta, un legado de más de treinta años de carrera artística.

La noche inició con una triste noticia, la banda chilena DELTA no iba a presentarse debido a problemas con la migración de Brasil, país en donde habían tocado días atrás. No obstante, aún quedaba otro as bajo la manga y se llamaba FORXA. Este grupo de Medellín que ganó una difícil convocatoria para ser parte del concierto, ofreció nueve temas muy bien ejecutados, los cuales generaron las mejores reacciones en el público y de paso lo prepararon para lo que sería un evento principal inolvidable.

Pasadas las 10 de la noche se apagaron las luces, y con un grito extenso y ensordecedor la gente confirmó lo que estaba esperando, Rage había subido al escenario. Todavía no bajaban las revoluciones colectivas cuando empezó a sonar una distorsión que daba la bienvenida a Justify, canción de su último trabajo en estudio titulado Seasons of the Black. A esta descarga inicial la siguieron sin descanso otros temas no menos potentes como Sent by the devil, From the Cradle to the Grave y My Way de 2016.

Era el momento idóneo para que hablara la leyenda viviente, y eso hizo; Peter Wagner o también conocido simplemente como "Peavy", saludó a sus fanáticos causando en ellos una emoción de esas que solo pueden entender los más apasionados. Después de esto, expondría Nevermore, mientras los presentes saltaban sin parar y coreaban su nombre hasta la ronquera.

Más adelante, sería el turno de presentar a todos los integrantes. Apenas termina Straight to Hell, los asistentes saludan a los músicos logrando la atención de Vassilios "Lucky" Maniatopoulos, el baterista responde con una señal de gratitud y le da paso al elemento latinoamericano del equipo, el venezolano Marcos Rodríguez. Con una amabilidad increíble, el guitarrista confiesa que era la fecha que más deseó, ya que le habían hablado maravillas de la escena colombiana, maravillas que según él, estaba confirmando en ese momento.

El clímax parecía llegar con Don’t Fear the Winter, uno de los temas más queridos por la fanaticada, "Peavy" cantaba con la misma potencia que caracterizaba a su espíritu rebelde de finales de la década de los 80s. Al concluir, los artistas decidieron despedirse pero solo para regresar e interpretar una última tanda a petición de los espectadores; el final estaba a cargo de Higher than the Sky, y no contentos con eso, incluyeron el himno Heaven and Hell de Black Sabbath con el gran Ronnie James Dio, momento en el que el júbilo se apoderó del auditorio.

Como era de esperarse, salieron enamorados de Colombia y su gente, prometiendo volver pero no sin antes haber agradecido a todos y cada uno de los que hicieron posible un evento tan majestuoso. La conclusión es simple, bandas como Rage confirman que el Metal está más vigente que nunca.